El contrato de compraventa es el papel que muchos compradores firman con prisas, sin leerlo, en el capó del coche y con un boli prestado. Y es justo el documento que te protege si algo sale mal después. En una compra entre particulares, que es lo más habitual en coches.net o wallapop, no hay garantía de concesionario ni servicio de atención al cliente: lo que hayáis firmado es prácticamente todo lo que tienes.
Un contrato bien hecho no es burocracia. Es la prueba de qué se vendió, en qué estado, por cuánto dinero y con qué condiciones. Si el vendedor te ocultó un embargo, si el cuentakilómetros estaba trucado o si el coche tenía un vicio grave que no te contó, el contrato es la base para reclamar.
En esta guía te explico qué debe incluir sí o sí un contrato de compraventa entre particulares en España, qué cláusulas conviene añadir y qué errores te pueden salir caros. Al final tienes una plantilla que puedes copiar y adaptar.
Para qué sirve realmente el contrato
El contrato cumple tres funciones que conviene tener claras antes de firmar:
- Prueba la transmisión de la propiedad. Es el documento que acredita que el coche pasa del vendedor a ti. Lo necesitas para el cambio de titularidad en la DGT.
- Fija el estado y las condiciones. Deja por escrito lo que el vendedor te ha dicho de palabra: los kilómetros, que no tiene cargas, que funciona correctamente.
- Te da base para reclamar. Entre particulares no hay garantía legal como en un concesionario, pero el vendedor sí responde por los vicios ocultos (defectos graves que existían antes de la venta y que no te comunicó). El contrato es la prueba de qué se acordó.
Sin contrato, o con un contrato de tres líneas mal hecho, esa base para reclamar desaparece casi por completo. Por eso merece la pena dedicarle diez minutos.
Qué debe incluir el contrato: lo obligatorio
Estos apartados no pueden faltar. Si el vendedor te pasa un contrato al que le falta alguno, complétalo antes de firmar.
Datos de las dos partes
Nombre completo, DNI o NIE y domicilio tanto del vendedor como del comprador. Comprueba que el vendedor es quien figura como titular en el permiso de circulación. Si el que vende no es el titular, algo no cuadra: pide una explicación y, si no la hay, no sigas.
Identificación completa del vehículo
- Matrícula
- Número de bastidor (VIN), el mismo que aparece en el permiso de circulación y grabado en el chasis
- Marca, modelo y versión
- Fecha de la primera matriculación
- Kilómetros en el momento de la venta
El bastidor y los kilómetros son dos datos que después vas a poder cruzar con fuentes oficiales, así que anótalos con exactitud.
Precio y forma de pago
El precio acordado en euros, en número y en letra, y cómo se paga: transferencia, Bizum, efectivo. Deja constancia de si el pago es total en el acto o si hay una señal. Evita las fórmulas ambiguas.
Estado del vehículo y declaración de cargas
Aquí está el apartado que más gente se salta y que más protege al comprador. Debe constar:
- Que el vehículo se vende libre de cargas, embargos y reserva de dominio.
- Que el kilometraje declarado es el real conocido por el vendedor.
- El estado general en el que se entrega y si hay algún desperfecto conocido.
Que el vendedor firme que el coche está libre de cargas no hace que sea verdad. Por eso esta declaración vale de poco si no la contrastas tú por tu cuenta antes de firmar. Lo veremos más abajo.
Fecha, lugar y firmas
Fecha y lugar de la venta y firma de ambas partes. Haced dos copias, una para cada uno. Sin firma no hay contrato.
Cláusulas que conviene añadir
Más allá de lo mínimo, hay añadidos que te ahorran disgustos:
- Entrega de documentación: que quede escrito que el vendedor te entrega el permiso de circulación, la ficha técnica (tarjeta de la ITV) y el último recibo del IVTM (el impuesto de circulación municipal). Sin el IVTM al día puedes tener problemas en el cambio de titularidad. Repasamos toda la documentación en la guía sobre los papeles necesarios para comprar un coche de segunda mano.
- Reparto de gastos del cambio de titularidad: quién paga el trámite. La tasa de la DGT es de 55,70 € y, además, el comprador paga el ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales), que va del 4 % al 8 % según la comunidad autónoma.
- Plazo para el cambio de nombre: conviene hacerlo cuanto antes. Mientras el coche siga a nombre del vendedor, las multas y los impuestos le llegan a él, y eso genera conflictos.
- Vicios ocultos: una cláusula que recuerde que el vendedor responde de los defectos graves anteriores a la venta que no haya comunicado.
Los errores que te pueden costar caro
Hay tres fallos que se repiten una y otra vez:
- Fiarte del contrato para saber si el coche tiene deudas. El vendedor puede declarar que está libre de cargas y estar mintiendo, o simplemente no saberlo. El embargo y la reserva de dominio son deudas que van con el coche: si compras un coche con reserva de dominio, no puedes ponerlo a tu nombre hasta que se cancele, y la carga te acompaña. Lo cuento en detalle en el artículo sobre coches con cargas, embargo y reserva de dominio.
- No verificar los kilómetros. Que en el contrato ponga 120.000 km no significa que sean reales. El cuentakilómetros manipulado es de los fraudes más comunes, y solo se detecta cruzando el marcador con el historial oficial.
- Firmar antes de comprobar. El orden correcto es: primero compruebas, luego firmas. Nunca al revés.
Comprueba el VIN antes de firmar
Un contrato solo vale lo que valen los datos que has verificado antes de estamparlo. La declaración de que el coche está libre de cargas y de que los kilómetros son reales no es suficiente si no la has contrastado tú.
Antes de firmar cualquier contrato, comprueba el bastidor (VIN). Con MotoPPI revisas el historial del vehículo en más de 20 bases de datos, y compruebas si hay cargas, si los kilómetros cuadran con las inspecciones y qué campañas de revisión tiene pendientes. Además te da una checklist de inspección adaptada al modelo, una estimación de reparaciones y argumentos para negociar el precio.
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- Coche robado: cómo comprobarlo antes de comprar
- Los papeles necesarios para comprar un coche de segunda mano
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Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio hacer un contrato de compraventa entre particulares?
No hay una obligación legal estricta de firmarlo, pero es imprescindible en la práctica. Lo necesitas para justificar el cambio de titularidad ante la DGT y es tu única prueba de las condiciones de la venta. Nunca compres un coche sin contrato firmado por las dos partes.
¿El contrato me protege si el coche tiene deudas ocultas?
Solo hasta cierto punto. Si el vendedor firmó que estaba libre de cargas y no era verdad, tienes base para reclamarle. Pero el embargo o la reserva de dominio siguen yendo con el coche mientras no se cancelen, y recuperar tu dinero puede ser largo. Por eso hay que comprobar las cargas en la DGT antes de firmar, no después.
¿Quién paga el cambio de titularidad?
Lo habitual es que el comprador asuma la tasa de la DGT (55,70 €) y el ITP, que va del 4 % al 8 % según la comunidad autónoma. Conviene dejar el reparto de gastos por escrito en el contrato para evitar discusiones.
¿Qué pasa si no cambio el coche de nombre?
Mientras el coche siga a nombre del vendedor, las multas, los impuestos y las responsabilidades le llegan a él, no a ti. Es una fuente segura de conflictos. Haz el cambio de titularidad lo antes posible tras la compra.
¿Vale un contrato descargado de internet?
Sí, siempre que incluya todos los datos obligatorios: partes identificadas, vehículo con matrícula y bastidor, precio, estado, declaración de cargas, fecha y firmas. Revísalo y complétalo antes de firmar en lugar de fiarte de que la plantilla está completa.